Euzko Gaztedi-EGI ha regresado a Aralar casi cincuenta años después del primer Alderdi Eguna. Acompañados por Aitor Esteban, presidente del Euzkadi Buru Batzar (EBB), las y los jóvenes jeltzales han vuelto al lugar en el que, en un contexto de recuperación de la democracia y las libertades tras la dictadura, una generación de jóvenes se reunió para reivindicar la existencia política de Euzkadi y el derecho de la ciudadanía vasca a decidir su futuro. Hoy, una nueva generación ha presentado la Declaración Aralar 1977-2026 para recordar a aquellos jóvenes abertzales y recoger su testigo.
“Hace casi cincuenta años, una generación de jóvenes subió a Aralar y miró hacia el futuro. Hoy, desde ese mismo lugar, somos nosotros quienes recogemos ese testigo”, ha señalado Iraia Piñedo, secretaria general de EGI, durante su intervención.
Desde Aralar, EGI ha reafirmado su apuesta por una Euzkadi libre e independiente. entendida como una herramienta para que las nuevas generaciones puedan desarrollar sus proyectos de vida en un país libre, vivir en euskera, construir una sociedad más justa y cohesionada, fortalecer la industria y la economía, avanzar en feminismo, proteger el medio ambiente y contar con voz propia en Europa.
La defensa de la democracia ha sido también uno de los ejes de la Declaración. Partiendo de la memoria de quienes sufrieron persecución, tortura y violencia durante la dictadura y los años posteriores, EGI reivindica la necesidad de aprender de la historia y ofrece una respuesta clara: "Más democracia. Más libertad. Más derechos humanos. Más participación. Más justicia social".
Ante el actual contexto político, las juventudes jeltzales han reivindicado también la vigencia de un proyecto propio, democrático y europeísta, frente a las posiciones extremas y las respuestas políticas que alimentan la polarización. EGI subraya la responsabilidad que corresponde a las nuevas generaciones: seguir construyendo una Euzkadi libre y democrática, desde el respeto a los derechos humanos y a la voluntad de la ciudadanía vasca.
La Declaración de Aralar concluye con tres compromisos principales: trabajar por un país que viva en euskera; fortalecer los vínculos entre los siete territorios y trabajar por una Euzkadi independiente; y defender el derecho de las personas jóvenes a vivir aquí, desarrollar sus proyectos de vida y decidir su propio futuro. Tal como ha dicho Aitor Esteban, las y los jovenes son el futuro de este País, y su compromiso es necesario ante los movimientos extremos con el fin de defender la democracia construida.